CORE

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¿Qué es exactamente y cómo se trabaja?

Uno de los principios fundamentales del método Pilates es “centro”.

¿Qué significa esto?

El cuerpo se organiza para moverse mediante el “Centro” o como se le conoce ahora, core. Todo movimiento parte desde el centro. Activo la musculatura del core y desde ahí me muevo.

La técnica, o los principios fundamentales de movimiento, son elementos que se encuentran presentes en la ejecución de todos los ejercicios de Pilates.

Core es una palabra inglesa que significa centro o núcleo.

Es una palabra que en los últimos años ha ido cogiendo fuerza y ya todo el mundo que está un poco en contacto con el mundo del Fitness y el deporte la conoce. Aunque se suele pensar que es únicamente la musculatura abdominal, pero no es así.

¿QUÉ ES REALMENTE EL CORE?

Core se le denomina a la zona que engloba la musculatura abdominal, lumbar y pélvica.

Lo componen los oblicuos, recto abdominal, suelo pélvico, el diafragma, el multífido y el músculo más importante de todos: el transverso abdominal.

El transverso abdominal es como una faja, un corsé. Envuelve a las vísceras, sujeta y da estabilidad a la columna. También protege a los órganos, ya que es una zona sin estructura ósea.

Lo que definitivamente distingue al método Pilates de cualquier otra técnica de movimiento, es la forma de trabajar y activar ésta musculatura a la hora de realizar los ejercicios. Aquí está la clave, si no estás activando esta zona de la forma correcta no estás haciendo Pilates.

¿CÓMO SE ACTIVA? Y ¿PARA QUÉ?

Con “activar” la musculatura me refiero a contraerla, a conseguir que trabaje el músculo que tu deseas. Ponerlo a funcionar.

Uno de los beneficios que se buscan a la hora de practicar Pilates es descomprimir la columna vertebral y fortalecer los músculos que la rodean.

¡Atención a esto porque es muy importante!.

Los músculos se fortalecen en la posición en la que los trabajas.

Por ello en Pilates le pedimos al transverso un gesto muy particular que es ir hacia adentro y hacia arriba, para después en esa posición fortalecer la musculatura.

De esa manera lo que conseguimos es descomprimir, separar las vértebras y alargar la columna. Además sujetamos a las vísceras en su sitio y nos podemos mantener erguidos. El core es el centro de gravedad del cuerpo, por tanto, resulta clave para desarrollar el equilibrio, la estabilidad y la coordinación.

El APRENDIZAJE

Lo más importante que tienes que aprender cuando estás empezando es la forma correcta de llevar al transverso dentro y arriba.

Normalmente se suele dar una orden para llevar a cabo este movimiento que no es correcta. Se dice que hay que meter el ombligo, pero esto no es del todo cierto.

Es verdad que si el músculo no esta acostumbrado a hacer ese gesto, como primera orden y hasta que obedezca, no está mal. Y ayuda a visualizar y entender un poco lo que tienes que hacer. Pero no te puedes quedar ahí.

Las consecuencias de quedarte ahí son que te dejas la musculatura del suelo pélvico sin trabajar, y fortalecerlo es fundamental. A nivel estético no consigues un vientre plano. O peor aún, que tu musculatura abdominal esta fuerte y marcada pero hacia afuera. 

La orden y la activación muscular empieza más abajo, hay que implicar al suelo pélvico. Una vez contraído éste, desde ahí, damos la orden de llevar al transverso hacia dentro y hacia arriba.

Todas las ordenes que hay que dar para activar o contraer la musculatura son movimientos que tu cuerpo ya sabe hacer, lo que pasa que no eres totalmente consciente de ello.

Activar la musculatura del suelo pélvico es sencillo, es como aguantarte las ganas de ir al baño, o cuando cortas el pis.

El movimiento de “hacia dentro” sería la orden de meter el ombligo, como cuando te vas a poner un pantalón del año pasado y te queda algo justo, el gesto que haces para cerrar el pantalón… pues ese.

Y el movimiento de “hacia arriba”, es buscar distancia cadera-costilla. Como cuando quieres alcanzar algo que esta muy alto, primero te pones de puntillas, luego mueves la escápula hacia arriba a la vez que estiras el brazo y finalmente alargas el abdomen, buscas mas distancia cadera costilla. Ahora baja el brazo, y apoya los pies y te quedará el gesto que buscamos en Pilates, el que ayuda a descomprimir a la columna.

CONCLUSIÓN

Para trabajar bien el core en la técnica Pilates debes activar el suelo pélvico, activar el transverso llevándolo dentro y arriba, y además deslizar en forma de V las costillas hacia el ombligo. Pero el tema de la caja torácica lo vemos más adelante, con la respiración.

Porque para poder dar estas ordenes y activar los músculos hay que respirar, y además hacerlo de una forma muy concreta y consciente.

La respiración consciente es otro de los principios fundamentales del método. Van todos unidos, la concentración, el ritmo… pero desde luego estos dos, centro y respiración, son indivisibles y básicos.

De hecho si aprendes a respirar y activar de esta forma la musculatura del core, después puedes aplicarlo a cualquier actividad física o a tu vida cotidiana, cuando vuelves de la compra cargado o tienes que levantar un mueble.

Conseguirás más fuerza y evitarte muchas lesiones.

Yo me preocupo y me ocupo mucho de que mis alumnos aprendan e integren muy bien estos dos principios. Una vez que lo hacen de forma inconsciente damos un salto cuántico, el avance es tremendo.

Ya están preparados para trabajar cualquier disciplina deportiva.

Y además con unos resultados asombrosos.

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